La visita de Javier Milei a España generó polémica no solo por sus duras declaraciones contra Pedro Sánchez, a quien calificó de «impresentable dictador», sino por un visible apósito y hematoma en el cuello del mandatario durante un evento en el Real Casino de Madrid. Ante el vacío de explicaciones iniciales, surgieron diversas hipótesis:
La versión oficial: Fuentes de la comitiva presidencial atribuyeron la lesión a un «accidente doméstico menor» tras resbalarse al salir de la bañera en su hospedaje, asegurando que se encuentra en perfecto estado de salud.
El corte por afeitado: Entre los asistentes se especuló inicialmente con una herida durante el afeitado, una teoría que perdió fuerza debido a las dimensiones del vendaje y el hematoma visible.
Especulaciones en redes: Sectores opositores y usuarios en plataformas digitales dudaron de la versión oficial y sugirieron un desgaste físico general, sin presentar pruebas que lo sustenten.
La tensión se extendió fuera del foro cuando Milei insultó a la periodista Julia Molina (Cadena SER) tras ser consultado sobre su incomodidad con partidos locales, sumado a denuncias de la custodia contra un trabajador de El País que motivaron el repudio de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE).
